Cómo Preparar Un Portafolio Desde Cero En 12 Simples Pasos

Saber cómo crear un portafolio online amigable y orientado a tu cliente o empleador, puede ser lo que te asegure ese puesto o ese proyecto que tanto deseas. Pero puede ser complicado si no sabes los pasos que debes tomar para ejecutar y realizar tu portafolio.

Si quieres saber cómo preparar un portafolio, aquí te muestro una serie de consejos organizados en un orden lógico, que si los sigues al pie de la letra, tendrás un portafolio impecable que llamará la atención e impresionará a todo aquel que lo vea.

12 Pasos Que Te Muestran Cómo Preparar Un Portafolio De Principio a Fin

Digamos que no tienes nada. Eso no será un problema, asumiré que empiezas desde cero. Lo primero que necesitas es…

#1 – Recopila Tus Esfuerzos Pasados

Antes de comenzar a construir tu portafolio, hay una pequeña pregunta que te debes hacer: ¿Dónde he metido todo lo que he hecho?

Recapitula desde el momento en que naciste (bueno…quizás no tan lejos, al menos desde que estabas en la escuela): ¿Hay algo que haya realizado que pueda utilizar para mi portafolio?

Las posibilidades son que ya hayas realizado algunos proyectos en el pasado y anden escondidos en algún lugar. Aprovecha este esfuerzo pasado y reúne cada pieza en un solo lugar.

Nota: Si no tienes nada, o todo lo que tienes te da vergüenza (tranquilo, me ha pasado) en vez de recopilar muestras, deberás entonces construir  las muestras que necesites para continuar.

#2 – Toma Lo Mejor de Lo Mejor

Hay un dicho común: Calidad sobre cantidad. Es algo que aplica para todo en la vida: tus relaciones, tus amistades, tu nutrición; el material de tu portafolio no se queda afuera de la lista.

Una vez que tengas todas las muestras, todos los registros que puedas recopilar, es hora de filtrar un poco.

Considera únicamente aquellas muestras que sean la créme de la créme, lo mejor de lo mejor. Es probable que al pasar del tiempo, y con la experiencia que hayas adquirido, hayas mejorado cada vez más y veas un avance continuo en tus resultados.

No te enfoques en mostrar todo lo que tienes, muestra lo que desde la perspectiva del cliente te sorprendería. Y rechaza todo lo demás.

#3 – Lo Visual no Es Suficiente. Las Palabras Valen.

Si tu trabajo es visual, no creas que amontonar un montón de imágenes sea suficiente. No lo es.

Cada proyecto, muestra o servicio debe tener una descripción. (Claro que para lo completamente visual, como fotografías o diseños, la descripción será algo secundario. Pero no deja de ser importante.)

¿Que poner en esta descripción? Bueno…realmente dependerá de tu situación. Pero por mencionar algunas:

  1. ¿De qué trató el proyecto?
  2. ¿Qué hay detrás de esa obra, cual era su propósito?
  3. ¿Cuál era el objetivo de ese proyecto? ¿Se cumplió dicho objetivo con tu trabajo?
  4. ¿Qué responsabilidades tuviste en el proyecto?
  5. ¿Cómo lo abordaste? ¿Utilizaste alguna técnica, software o equipamiento relevante?

El objetivo es, que brevemente, cuentes la historia completa del «qué», el «cómo y el «por qué».

Al cliente le interesa ver no solo tus resultados sino también tu manera de abordar el proyecto para tener la confianza de que sabes seguir instrucciones y cubrir las necesidades que él tiene.

#4 – Dale Vida a Las Palabras.

Así como para los proyectos visuales (las imágenes, videos, o audios) necesitan palabras. También sucede al contrario.

Aun cuando puedas explicar tu material en palabras, no queremos estar ni un extremo ni el otro.

Si tu proyecto puede ser completamente explicado en palabras (o incluso si ES completamente palabras, como es para un escritor) intenta agregar multimedia para hacer tu portafolio más legible y menos aburrido.

Digamos que tenemos a Paola, una escritora.

Ella puede subir la imagen de un libro que haya escrito en conjunto con su portada o una captura de un artículo donde se vea la página donde fue publicado. (O hey, hasta una imagen propia en su lugar de trabajo si la mantiene profesional.)

Solo una observación: ten cuidado con el multimedia de mala calidad. Asegúrate que las imágenes, videos o audios se vean/escuchen excelentes y estén completos.

 

Ah…y no te sobrepases, tampoco es recomendable sobrecargar tu portafolio con este tipo de contenido. En el caso de un portafolio web, mucha información puede ponerla las cosas lentas.

Si la información necesita estar ahí, utiliza herramientas como compresores de imágenes, videos o audios que mantenga la calidad y disminuye su tamaño.

#5 – ¿Quién Dice Que Eres Brillante? ¡¿Sólo Tú?!

Seamos reales, no te pondrás a ti mismo por debajo al momento de hablar de tus servicios, experiencia, o cualidades.

Uno de los gatillos más potentes que puedes usar para convencer a tus clientes de que tu trabajo vale la pena, es la opinión de los demás.

Es importante tener alguna referencia profesional. Nota que digo referencia, no necesariamente debe de ser otro cliente (qué es donde todos nos equivocamos).

«¿Qué no debe de ser de un cliente?» Realmente no.

Claro que puede ser de algún cliente y algo que haya dicho al respecto, pero también puede ser algún elogio que te haya dado un profesor alguna vez, algún jefe en un empleo previo, o incluso un colega con el que hayas trabajado.

Tener buenas referencias de otros duplicará la confianza y las posibilidades de que seas contratado inmediatamente, incluso si ese referencia no es de otro cliente.

#6 – Ponlo Todo en Su Lugar

Hay una cualidad que todo trabajador independiente (freelancer) o emprendedor debe poseer: organización.

No solo estamos hablando de organizar tu ropa o tu habitación.

La forma en la que esté estructurado tu portafolio puede hablar mucho de ti, por lo que es necesario que tengas una estructura fácil de leer, fácil de entender, fácil de analizar y fácil de navegar.

Puedes ordenar de forma lógica tus muestras (en orden cronológico, por ejemplo), y si es necesario, puedes clasificar tu material en diferentes categorías (quizás Paola ha escrito «ruedas de prensa», «artículos de blog» y «eBooks»).

#7 – Personalízalo

A todo ser humano le gusta sentir que responden a sus necesidades. El contenido que tengas, los proyectos que realices, pueden que estén orientados a más de un tipo de cliente.

Sin embargo, es de suma importancia que lo personalices. Debes de atacar las necesidades puntuales del cliente con el que trabajarás en particular, manteniendo al mínimo asuntos que sabes que no son relevantes para esa persona.

«¿Pero cómo lo hago?»

En el caso de un portafolio físico (si lo harás de esa manera) basta con tener alguna plantilla y modificarla antes de imprimirlo o tener el material separado y solo incluir lo que sea relevante.

Pero… si es un portafolio web (que espero que ya lo tengas) personalizarlo puede no ser tan obvio.

Te daré un truquito que puedes utilizar: tener varios portafolios.

Si Laura, una diseñadora, trabaja para redes sociales y para agencias de publicidad, una vez que haya clasificado su página web (como hicimos en el paso anterior) puede enviar el link correspondiente de cada categoría a cada cliente. He aquí la ventaja de organizarlos.

O si usa plataformas de terceros (como Behance o Dribbble) puede tener su material relacionado con publicidad en Behance y lo relacionado con redes sociales en Dribbble, de manera que según el tipo de cliente, envié el que corresponde y el cliente sienta que Laura es la persona indicada para lo que él necesita.

#8 – Piensa Global, No Local.

Si llegaste a este artículo y aún no conoces de que trata toda esta página, te beneficiarás muchísimo del contenido que hay aquí.

Veo a muchos «freelancers» que únicamente buscan trabajos a nivel local, en su país. Pero se están perdiendo de tantas oportunidades. Lo ideal es que tengas todo tu portafolio disponible en tu idioma nativo y en inglés por igual para aumentar tus posibilidades.

Esto puede significar traducir alguna plantilla que tengas en físico, actualizar tu portafolio web de modo que esté disponible en ambos idioma.

#9 – No Te Olvides de Él

Otro de los errores más comunes: no actualizar tu portafolio. Tu portafolio es como el jardín a la entrada de un hogar, necesita de atención y cuidado constantemente para mantenerse limpio y atractivo.

Recomiendo que pongas en tu calendario algún recordatorio para revisar y actualizar tu portafolio frecuentemente (cada 3-12 meses).

Si el cliente ve tu portafolio y hace dos años que no haces nada, puede incluso interpretarlo como si estuviese inactivo.

Algo que te puede ayudar—si no es relevante para tus muestras—es excluir y omitir las fechas en tu portafolio. Esto es principalmente útil si tu material no está relacionado con alguna tendencia del momento y siempre se mantendrá relevante.

#10 – Ten Cuidado con el Plagio

Sé que eres sincero y no vas a copiarte de nadie.

Pero aveces incluso lo que has hecho para un cliente, puede ser pertenencia de él. Puede ser él el dueño, con los derechos de autor de la pieza. Ten sumo cuidado.

Siempre ten las cosas claras con los clientes que has trabajado y si usarás el trabajo que les hiciste como muestra, hazle saber que tendrás tu trabajo a la vista de otras personas.

Si no fuiste el único participante en el proyecto, asegúrate también de mencionar todo aquel que estuvo envuelto y mencionar su contribución.

#11 – «Double Check»

Todo lo que hagamos que sea de importancia, vamos a crear el hábito de siempre verificarlo una segunda vez.

Así sera con tu portafolio, ya sea físico, web o en la plataforma de un tercero. Eliminar todos los errores gramaticales, de formato o cualquier otro detalle es importante.

Para la parte de la ortografía, la tecnología nos puede ayudar un poquito. Puedes utilizar correctores gramaticales como LanguageTool.org/es o Grammarly (en caso que sea en inglés).

#12 – Quiero Contratarte, ¿Qué Hago Ahora?

¿Has hecho un CV sin teléfono, correo electrónico o ninguna otra forma de contacto? Quizás…pero si lo piensas, tu objetivo es ser seleccionado. Tiene sentido hacer ese contacto lo más fácil posible. (Te conviene.)

Lo mismo aplica para un portafolio web o digital.

En una web puedes incluso tener alguna especie de link para contactarte directamente en la parte superior o la barra lateral como lo hacen Bob Bly o Juliann Schaeffer.

O si usas WordPress, existen plug-ins como Zendesk o alguna versión gratuita como Tawk.to para hacer el contacto accesible desde una pestaña. Haciéndolo más fácil aún.

De esta forma comprometes al cliente y lo pones a solo un clic de seleccionarte a ti como su próximo candidato.

Y eso es todo por hoy.

Creo que esto te da una base fuerte de cómo preparar un portafolio impecable y que tenga las más altas posibilidades de cumplir su objetivo: que seas contratado.

Recuerda que poner estos principios en práctica y ejecutar todo lo que aplique para ti.

Como siempre, quiero saber que piensas de estos pasos. ¿Hay algo más que crees necesario? ¿Alguno te pareció novedoso? Déjame tus pensamientos en los comentarios ahora.

 

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